El lunes 11, las y los trabajadores de prensa escrita del Grupo Crónica (Crónica y Bae) recibieron un correo electrónico en el que la empresa los intimaba a volver a la presencialidad plena a partir del próximo lunes.
Cabe aclarar que el personal se desempeña de manera remota desde antes de la pandemia, modalidad que continuó incluso cuatro años después del fin del ASPO. Esto consolidó dicha forma de trabajo, por lo que cualquier modificación unilateral de las condiciones laborales significa un perjuicio para las y los trabajadores.
Por otro lado, la inmensa mayoría cobra salarios muy por debajo de la línea de pobreza, incluso aquellos con más de 20 años de antigüedad. Ni hablar de los monotributistas, quienes, al ser contratados bajo esta modalidad, ni siquiera tienen los derechos consagrados en el convenio colectivo de prensa escrita.
La empresa promovió hace muchos años el teletrabajo para ahorrar en computadoras y teléfonos y, sobre todo, para desorganizar la unidad sindical de las redacciones y desarmar el reclamo colectivo por el salario. Ahora que el trabajo remoto es una realidad consolidada –con trabajadores que sufren el pluriempleo por la miseria salarial y una organización de la vida familiar asociada a estas condiciones– pretenden un regreso a la presencialidad sin discusión alguna sobre el carácter de ese regreso, sin adaptaciones, ni viáticos, ni refrigerios y, mucho menos, con un aumento de salarios para compensar el cambio de condiciones laborales.
Durante este período, no invirtieron en condiciones edilicias ni materiales para preparar una vuelta plena a la redacción. No se cuenta con la infraestructura necesaria para todo el personal; hay escasez de computadoras, teléfonos, sillas y materiales de trabajo.
Al día siguiente del planteo de regreso a la presencialidad, mandaron un segundo correo con una propuesta de retiros voluntarios al 70%. Lo que hizo evidente que el fin del trabajo remoto es una extorsión: volvés a trabajar a la redacción por un salario de indigencia, renunciás o negociás una salida por debajo de lo que te corresponde por ley en caso de despido.
Frente a esto, los trabajadores de BAE y Crónica se reunieron en asamblea y votaron rechazar de forma colectiva la vuelta a la presencialidad, hacer público un comunicado para denunciar el vaciamiento y realizar una presentación legal para responder al apriete de la empresa.
El mes pasado intentaron pagar el salario en cuotas, pero las y los trabajadores votaron un paro y lograron revertir la situación. La organización colectiva, la asamblea y la acción conjunta pueden ser, una vez más, la herramienta fundamental para frenar el intento de despidos encubiertos y el vaciamiento de la empresa.
No a la vuelta compulsiva. Inmediato aumento de salario y mejores condiciones laborales.
La Naranja de Prensa
15/5/2026

